Los Bajos del Principado: 04/2008

lunes, abril 14, 2008

¡HASTA SIEMPRE!

Conseguir capturar la eternidad o desintegrar la tradición ¿dónde está el límite? ¿Entre las telarañas de las cavernas del éxtasis y las burbujas de la espuma de los días? entre el llanto de los fuegos de la vida y la locura de los inmateriales reflejos en los espejos del alma; Así que hasta aquí he llegado, vuelvo al silencio anónimo, al lecho oculto de mi biblioteca, ronroneando entre los devaneos de las minuciosas interpretaciones morales y el rasgo de la silueta de un oasis en el rincón de la caligrafía, dormitando sobre el garabato de una frase infinita, inacabada, arrullado por el vellocino de la melancolía sardónica, impactado por los exultantes agujeros de plumas de pavo real, asombrado por la hueca mirada de los elefantes de vidrio, y desgarrado en los colmillos de oro del dragón de las sombras.
Y... esto debe terminar deseando una porción del más puro elixir destilado de las emocionantes gemas caídas de fugaces estrellas errantes, a paladines de livianos bateles como vosotros que, navegando sin rumbo fijo, os tropezasteis con este humilde cuaderno, tan errabundo como el dionisíaco sabor de vuestros anhelos; y seguiré... acuñando sonrisas desde el balcón de las despedidas, procedentes de esos instantáneos y sinfónicos cometas que eleváis todos los días desde los poliédricos pórticos de La Rosa de los Vientos allá en el penúltimo anillo del combativo y partisano asteroide de las 96 Lágrimas.


UNA DÉCIMA DE SEGUNDO (1984)

jueves, abril 10, 2008

El Espíritu de la Colmena




Sonrisas al pajarito... Sonrisas al Infinito

viernes, abril 04, 2008

¿Y si en vez de memoria solo tuviéramos...
UNA VAGA IDEA?
Un susurro, tal vez un suspiro, el resurgir de una diminuta gota de agua apagando el inmenso grifo del silencio en medio de la quietud ingente de la nada, una extraordinaria excusa para escarbar en el devenir horadado y hundido del crisol de los engaños, carne gobernada de ninguna parte a punto de conmoverse con la ardorosa fiebre del estrépito, balanceándose en el borde mismo de la sima del fracaso, quedándose únicamente la herida de la palabra reducida a una intensa mancha en el vertido malicioso del Squizo hacia la corteza del entendimiento y reduciendo a la más sublime ceremonia del cortejo expresivo, la sospecha de que aprisionando los desdenes hasta el desengaño solo sobrevive la curiosidad del paladar en los sedimentos de lo imprevisto, mostrándonos los gestos de una perplejidad en mayestático mutismo, cómplice del inconsciente universo auxiliar de libérrimos dilemas irredentos y exultante con la vendetta en el flujo de los suspiros; como la fractura de una impotente garganta rota de tanto gritar en medio del musgo de los estadios vacíos.